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Un apretón de manos, un agarre, un contacto físico entre dos personas por medio de una de las áreas más densamente inervadas del cuerpo humano. Se dice que el saludo con las manos que usamos actualmente es la versión moderna de una práctica antigua en la que la gente se agarraba el brazo mutuamente para demostrar que no se portaban armas. Otra versión más específica habla del uso de la mano derecha en el saludo: normalmente la espada colgaba de la cadera izquierda, y se desenvainaba con la mano derecha. Al saludar precisamente con esa mano, los “saludantes” se aseguraban de que el contrario no desenvainaría su espada.

Con los apretones de manos siendo una parte tan importante de nuestra cultura, uno se puede preguntar qué más cosas puede contar sobre nosotros nuestra capacidad de agarre. El estudio del que más se suele hablar es uno que se publicó en la revista médica The Lancet y que puedes leer aquí, en el que se descubrió la extraña inesperada sólida relación entre la fuerza de agarre y la probabilidad de sufrir problemas cardiovasculares con el paso de los años (los sujetos con menor fuerza tenían mayor probabilidad de padecer futuros problemas cardiovasculares).

De todas formas, lo más interesante para nosotros son los estudios que se han hecho sobre la relación entre la fuerza de agarre de la mano y la actividad del manguito de los rotadores…empieza a sonar todo a chino ¿verdad? Vayamos por partes…

¿Qué es el dichoso manguito de los rotadores?

Se le llama así a un conjunto formado por cuatro pequeños músculos que conectan la escápula (omóplato) al húmero (el hueso del brazo que va del hombro al codo). Si buscamos un poco, lo usual es encontrar esta descripción (resumida) de los miembros de este grupo: en la rotación externa del húmero participan el infraespinoso y el redondo menor; en la abducción (separación) del húmero, el supraespinoso; y en la rotación interna, el subescapular. Después de esto lo lógico sería imaginarlos generando esos pequeños movimientos en el brazo (los músculos producen movimiento ¿no?), pero lo interesante es que su función principal es trabajar todos juntos para estabilizar/comprimir la cabeza del húmero en la cavidad de la articulación del hombro mientras el brazo se mueve.anatomia_manguito_rotadores

Esto tiene sentido si imaginamos lo que le pasaría al hombro si agarramos algo realmente pesado con la mano. Necesitaríamos un hombro estable para poder levantar esa carga sin que el brazo se salga de la articulación por culpa del peso del otro extremo. Y aquí es donde empezamos a hablar de la relación de colaboración entre el agarre de la mano y los estabilizadores del hombro (manguito de los rotadores):

Entonces ¿sí que hay relación?

Pues sí, resulta que hay evidencias de ello. Te comento algunos estudios: en este y este, Sporrong et al. descubrieron que en sujetos sanos, un agarre fuerte de la mano realizado mientras el hombro se colocaba en diferentes planos de elevación, provocaba un aumento de la actividad muscular del manguito de los rotadores, sobre todo en posiciones elevadas (cuando por ejemplo nos agarramos para colgar de una barra). En este otro estudio de 2004, se examinó a 57 personas con lesiones en una mano o muñeca y se observó que el hombro de la mano lesionada tenía menos fuerza que el de la mano sana, sobre todo en movimientos que implican al manguito de rotadores (elevación en el plano escapular y rotación externa con el brazo elevado). Y siguiendo con este estudio, en 2008, Roberts et al. demostró la existencia de lo que parece ser una relación propioceptiva entre la mano y el hombro. Dicho de otra manera, la excitación de los nervios más lejanos del brazo provoca también activación de la musculatura del manguito (músculo infraespinoso en este estudio) para ayudar a la estabilización del hombro durante el uso de la mano.

¿Y esto para qué es bueno?

Es curioso como para ciertos levantamientos de pesos existen algunas indicaciones verbales como “estruja la barra”, “rompe la barra con las manos”, etc. que parece que ayudan a estabilizar el movimiento…después de lo dicho, parece que al final tienen su razón de ser.

Saber que la fuerza de agarre está relacionada con la actividad del manguito de los rotadores, nos vale tanto para darnos nuevas pautas para rehabilitar un hombro, como para incluir ejercicios en nuestro entrenamiento que nos ayuden a tener un hombro estable y alejado de las lesiones.

Si nos cuesta mucho mover un hombro lesionado, quizá haciendo ejercicios de agarre con los brazos pegados a los costados logremos activar y mejorar poco a poco la función de los estabilizadores del hombro, reduciendo a la larga el dolor en el movimiento (que me ayude y complemente algún fisio si está leyendo esto).

En cuanto al entrenamiento, añadir ejercicios como los farmer walks con diferentes agarres, o colgarnos de una barra de dominadas (también con diferentes agarres), puede ser tanto una manera de activar el hombro para levantamientos más intensos en la misma sesión, como una manera de redondear nuestros entrenamientos y mantener un hombro sano durante muchos años (todos sabemos lo que fastidia tener que parar nuestro progreso por una lesión). Si quieres probar todo esto en vivo o tienes alguna duda, puedes realizar tu consulta sin problema o probar sin compromiso cualquier entrenamiento que hagamos.

(artículo adaptación de http://drjarodhalldpt.blogspot.com.es/2016/04/get-damn-grip-on-it-man.html)